

Sanadores espirituales
En las Filipinas tiene su origen la cirugía psicológica, que consigue, usando únicamente las manos, penetrar en el cuerpo para acceder a las energías negativas. Los psicocirujanos explican que su capacidad procede del Espíritu Santo, que actúa a través de ellos. Las manos se introducen en el cuerpo y eliminan el tejido enfermo. Lo más sorprendente en esta forma de curación es el hecho de que la piel se cierra sin mostrar ninguna herida o cicatriz.
Los psicocirujanos actúan en el cuerpo del paciente, operan haciendo uso sólo de las manos y así curan enfermedades de todo tipo. Pacientes de todo el mundo confían plenamente en ellos. En la medicina convencional tienen fama de charlatanes, pero los sanados los veneran como taumaturgos: ¿dónde hay que clasificar a estas personas con misteriosas facultades curativas? ¿Hasta qué punto es decisiva la autosugestión para que la terapia surta efecto? ¿Son realmente milagros?
El número de personas desahuciadas por la medicina convencional, que ya han pasado por la quimioterapia y todo tipo de tratamientos y que no creen ni ellas mismas en su posible curación, va aumentando año tras año. A la vez, en todo el mundo está creciendo el interés por los procedimientos curativos alternativos, sobre todo la naturopatía y la fe en sanadores y cirujanos espirituales.
El médico alemán Matthias Kamp es jefe de un grupo de investigación científico-médica que estudia el fenómeno de las curaciones espirituales. Los resultados de su trabajo son muy variables pero, según él, parece lógico que en un sector nuevo como éste no sólo emerjan elementos positivos. En un campo tan difuso como el de la curación espiritual hacen también acto de presencia farsantes, pero eso no debería menoscabar la consideración por el trabajo que llevan a cabo los verdaderos sanadores espirituales.
El médico estadounidense Donald McDowall hace años que se ocupa de las curaciones espirituales y de la cirugía psíquica. Según él, quien decidiera seguir esta vía de curación tendría que informarse bien primero sobre el cirujano. Él que pone al paciente dos condiciones: fe en la curación y predisposición a ser curado, ambas firmemente asumidas.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand