Juegos Olímpicos Era Moderna: París 1900

  Los segundos Juegos Olímpicos fueron asignados a la ciudad de París, como reconocimiento a todas las gestiones realizadas por Pierre de Fredy, Barón de Coubertin, al lograr la restauración de los antiguos juegos helénicos para los Tiempos Modernos. Esta nueva versión, que se celebró desde el 14 de mayo al 28 de octubre de 1900, registró la participación de 26 países con 1.226 deportistas, 22 de ellos mujeres, que compitieron en 95 pruebas reconocidas como oficiales por el Comité Olímpico Internacional (COI).

  Algunas pruebas, como el salto largo a caballo y la natación con obstáculos hicieron su única aparición en estos juegos. Entre las competiciones no reconocidas a nivel olímpico se realizaron disciplinas como la pesca con caña, tiro con cañón, otras reservadas solo a franceses y también algunas competiciones para escolares.

  Algunos hechos anecdóticos

**El lema “Citius, Altius, Fortius”, creado por el Padre Didon, fue adoptado como lema olímpico oficial a propuesta del Barón Pierre de Coubertin.

**Charlotte Cooper, representante de Gran Bretaña, es declarada la primera mujer campeona olímpica al ganar la competencia individual de tenis femenino.

**Al niño parisino de entre 7 y 10 años, de cuyo nombre no se dejó constancia y que fue elegido de entre la multitud presente en esta especialidad deportiva para reemplazar al pesado original timonel del equipo de remo de Holanda, se le reconoce hasta hoy como el deportista ganador más joven de un título olímpico.

**El atleta estadounidense Alvin Kraenzlein, ganador de las pruebas de 60 m planos, 110 m con vallas, 200 m con vallas y salto largo en estos Juegos, es la fecha el único atleta que ha ganado cuatro medallas de oro en pruebas individuales en una misma edición de los Juegos Olímpicos.

**Ray Ewry, representante de los Estados Unidos, que cuando niño fue afectado por poliomielitis y pasó parte de su infancia en silla de ruedas, fue considerada la gran figura del atletismo de estos Juegos al ganar las pruebas de salto alto (1,65 m), largo (3,21 m) y salto triple (10,58 m), todas sin fase previa de impulso. Su hazaña le valió el apodo de “Hombre de Goma”.

Referencias:

– IAAF (2000). Olympic Finals Review 1896-1996. Volume 15, issue 3. Mónaco.

– Revista 3M (1988). “Las Leyendas Olímpicas”. Publicado por 3M, Bruselas, Bélgica.

 

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