

Si… – -Rudyard Kipling
Si puedes mantener la cabeza en su sitio cuando todos la pierden -y te culpan por ello-.
Si confías en ti cuando los otros desconfían -y les das la razón-.
Si puedes esperar sin cansarte, Si no mientes cuando te vienen con mentiras ni odias a los que te odian y, aun así, no te las das de santo ni de sabio.
Si sueñas, sin llegar a ser esclavo de tus sueños. Si piensas, pero no te conformas con pensar. Si te enfrentas al triunfo y al fracaso y das el mismo trato a esos dos impostores Si soportas que tuerzan tus palabras para embaucar con ellas a los tontos.
Si se rompen las cosas a las que has dedicado tu existencia y te agachas a rehacerlas. Si juntas todas tus ganancias para jugártelas a cara o cruz, y pierdes y vuelves a empezar de nuevo, una vez más, sin mencionar siquiera lo perdido.
Si tu corazón, tus músculos, tus nervios cumplen incluso cuando ya no son lo que eran, y resistes cuando ya no te queda sino la voluntad de resistir.
Si hablas con multitudes sin perder la honradez y paseas con reyes sin perder la humildad, Si no pueden hacerte daño tus enemigos -tampoco tus amigos- y todo el mundo cuenta contigo -pero no en exceso-;
Si no desaprovechas ni un segundo de cada minuto de carrera, la tierra y cuanto en ella existe es para ti; y serás, al fin, todo un hombre, hijo mío.