El primer astrónomo

   Los griegos demostraron ser buenos en otro campo. el de la transmisión de información en academias y colegios. Uno de los pupilos o seguidores de Tales fue Anaximandro (c. 610–545 a.C.) quien introdujo un reloj de sol primitivo y se cree que fue el primero en escribir un libro científico, hoy desaparecido.

   Formuló la teoría de la evolución de la vida que establecía que la vida se había originado en el mar a partir del “elemento húmedo” que se había evaporado con el calor del Sol. Para Anaximandro el hecho de que hubiera conchas y fósiles marinos en tierra firme significaba que anteriormente el mar había cubierto la mayor parte de la Tierra, y creía que los seres humanos se habían originado en el océano y en alguna época habían sido parecidos a los peces. Pero también se sentía atraído por el firmamento y algunos lo consideran el primer astrónomo.

   Anaximandro creía que la Tierra era como un cilindro, como una moderna lata de refresco que flotaba en el espacio, sin movimiento alguno y en el centro del universo. Pensaba que los seres humanos vivían en un extremo del cilindro. En su concepto del universo, las estrellas eran unos chorros candentes y el Sol, una rueda de carro llena de fuego que era la más alta en el firmamento. Quiso explicar los cuerpos celestes aduciendo que se trataba de mundos en constante formación creados por el Infinito para parecer y ser reabsorbidos nuevamente por el Infinito.

   Esto constituye una muy buena intuición, puesto que los astrofísicos modernos han demostrado que las estrellas realmente se reciclan. Aun cuando muchas de sus ideas eran erróneas, se basaban en la observación y en argumentos racionales, y no en la superstición tradicional.

Fuente: Kennetsh C. Davis

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