El misterio de Sirio

   Los dogon son un pueblo africano que habita en la región central de Malí y en el norte de Burkina Faso. Son sencillos agricultores de la sabana que también tienen ganado y se distinguen sobre todo por su arte en la forja y la talla de madera. Pero los dogon también poseen conocimientos sobre la estrella fija más luminosa del firmamento, Sirio, conocimientos que no tienen los astrónomos modernos. Los científicos estudian el misterio para así averiguar si los dogon recibieron la visita de seres inteligentes desde la estrella del perro, Sirio.

   A tenor de las pruebas consistentes que parecen existir, todo invita a pensar que pudiera haberse dado realmente un contacto de este tipo [la visita de seres de Sirio] hace relativamente poco tiempo, entre unos 7.000 y 10.000 años atrás. El material que conduce a esta suposición no permite ninguna otra interpretación». Esto es lo que escribió el inglés Robert K. G. Temple en 1976 en su libro El misterio de Sirio.

   Temple explica que se amontonan los indicios que apuntan a pensar que los conocimientos de los dogon tienen más de 5.000 años, que los antiguos egipcios ya disponían de ellos, y que los dogon los habrían heredado como descendientes directos.

   El punto de partida del mito de los dogon es la estrella Digitaria, de la que se dice que es un satélite de Sirio que lo circunda. Digitaria sería desde el principio movimiento creador hecho materia. El mito dice que es la más pequeña de entre todas las estrellas, pero también la más pesada, la que contiene la esencia de todas las cosas. Su rotación alrededor de su eje y su movimiento en torno a Sirio garantizarían la subsistencia de las fuerzas creadoras del universo.

   En realidad, no se trata del lejano Sirio, que está a unos 8,6 años luz de distancia de la Tierra, sino más bien de su satélite. Ambos forman un sistema doble. Lo misterioso en las tradiciones de los dogon es que saben de la existencia de ese acompañante que a simple vista no se aprecia y sólo se pudo ver entrado ya el siglo xx con un telescopio. Hoy se distingue entre Sirio A y B. Según la leyenda, de ese sistema estelar, que abarca en conjunto nueve estrellas conocidas, llegaron unas criaturas que los dogon llaman «nommo». 

Eran parecidas a los peces y aterrizaron en un arca en forma de espiral.    

   Muchas de las máscaras de los dogon quieren simbolizar todo eso, y más que máscaras parecen naves espaciales propulsadas por cohetes.

Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand

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