

Aura
“Aura» significa hálito, aliento, soplo. Muchos parapsicólogos coinciden en que, más que existir por sí sola, consiste en la interacción entre los que la llevan y los que la ven. Una persona luce un aura por una facultad concreta, revelando de esa forma su vitalidad, mientras que otro individuo, especialmente sensible y preparado, la percibe. Pero ¿qué nos revela exactamente el aura?
Zeus transformó en fuente a la ninfa Aura, compañera de la diosa Artemisa. De ahí que todavía hoy en día se considere que el aura es una brisa suave o un hálito refrescante. Para la parapsicología el aura es la emanación de los estados del alma de una persona, y es visible para algunos médiums y visionarios. El color y la intensidad del aura determinan el estado de salud de la persona y pueden indicar el tratamiento adecuado de un enfermo, pues el aura no sirve sólo para establecer el diagnóstico, sino que también es útil en la terapia. El aura es una especie de campo de energía emocional o de salud.
Las representaciones artísticas de la ninfa Aura la muestran con un pañuelo en la cabeza ondeando al viento. Pero son más conocidas las representaciones del aura que han proporcionado las diferentes religiones, en las que Buda, Jesús o los santos se muestran rodeados de una luz o aureola. Hasta ahora no se ha comprobado todavía cuáles son las facultades que hacen posible que una persona vea el aura de otra y la interprete en consecuencia.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand