

Intelligentia, “entre-ligare”, unir, es decir, relacionar.
La tarea que le corresponde al hombre y en la cual jamás podrá ser desplazado por la máquina es la de pensar sin ninguna determinación previa.
Su libertad esencial consiste en la posibilidad de relacionar pensamientos según su decisión propia. Por lo demás, no tiene sentido que el hombre compita con la máquina en lo que ésta puede hacer mejor.
El avance del hombre se ha realizado a través de una sucesiva delegación de funciones: para poder continuar hacia delante, cada vez que el hombre ha logrado llevar a cabo una operación ha inventado después una máquina para que la realice por él.
Y así seguirá pasando en el futuro.
Cuando un hombre hace algo que deba repetirse exactamente igual, en todos sus principios individualizantes, está ocupando provisionalmente el sitio que le corresponde a una máquina.
Quizá el progreso consista justamente en el sucesivo desplazamiento del hombre por la máquina de aquello que a él no le corresponde hacer.
Cuando la mayor parte del trabajo que realizan ahora los hombres sea efectuado por máquinas se llegará antes de lo que pensamos, por lo tanto, ¿hacia dónde proyectarán los hombres su trabajo? Hacia aquello que los caracteriza y diferencia: el pensamiento como una libre y maravillosa aventura.
La inteligencia es la que nos permite ir encontrando caminos cuando vamos por la vida hacia lo desconocido. Podría definirse como la especial disposición para encontrarle solución a los problemas.
Pero es también la facultad de producir, con las ideas de que dispone, nuevas ideas, que a su vez multiplican la posibilidad de producir otras ideas, indefinidamente.
La inteligencia que encuentra soluciones para los problemas es la misma que crea las obras del pensamiento.
Crear una obra y resolver un problema es inventar nuevas ideas. Se inventan nuevas ideas relacionando las que ya se poseen. No hay ningún pensamiento que no provenga de otro.
La palabra “inteligencia” proviene del latín intelligentia, “entre-ligare”, unir, unir de nuevo, es decir, relacionar.
Fuente: La Revolución de la Inteligencia