Origen de las Carreras Atléticas de Velocidad 1

    Corresponden a acciones cíclicas de locomoción, de corta duración y de máxima o submáxima intensidad; se les identifica comúnmente por la cualidad física predominante en este tipo de esfuerzos: la velocidad.

    El área atlética de la velocidad está conformada por carreras de pista individuales de hasta 400 metros, planas y con vallas, y por carreras colectivas o de relevos en las que sus cuatro integrantes cubren un total de 400 y de 1.600 metros.

    Las carreras veloces aparecen con el hombre como una forma de locomoción, ya sea para desplazarse con rapidez, perseguir o arrancar de otros.

    La primera prueba atlética de velocidad fue realizada en una competencia organizada el año 776 AC, en los I Juegos Olímpicos de la Era Antigua, celebrados en Grecia. En esa oportunidad, y como única prueba de competencia, se realizó la prueba denominada la carrera del Estadio o “DROMO”, que consistía en una distancia equivalente a 600 pies de HÉRCULES, aproximadamente 195 metros, competencia que fue ganada por el atleta COREBOS, quien pasó a constituirse así en el primer campeón en la historia de los Juegos Olímpicos. En reconocimiento a este importante acontecimiento deportivo que marca el nacimiento de los Juegos Olímpicos, esta distancia pasó a formar parte terminal del maratón atlético moderno que corresponde a una distancia oficial de 42.195 metros.

    El año 708 AC se incorpora al programa olímpico una segunda carrera de velocidad – el “DIAULO” – carrera prolongada correspondiente a dos veces el largo de un estadio, aproximadamente 390 metros.

Referencias: – Le Floc´hmoan, J. (1965). “La génesis de los deportes”. Editorial Labor S.A. Barcelona. – Quercetani, R. (1992). “Historia del atletismo mundial 1860-1991”. Editorial Debate. Madrid.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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