Corresponden a acciones cíclicas de locomoción de alta intensidad y de mediana duración. Tradicionalmente corresponde a las pruebas atléticas de pista de predominio anaeróbico, las carreras individuales de 800 y 1.500 metros planos.

    En el programa atlético de los primeros Juegos Olímpicos de la Era Moderna – Atenas 1896 – se realizan carreras planas de mediofondo solo para hombres: 800 y 1.500 metros planos. Ambas pruebas tuvieron como ganador al atleta australiano Edwin Flack con registros de 2.11.0 y 4.33.2 minutos, respectivamente.

    La única prueba femenina de mediofondo a nivel olímpico, los 800 metros planos, tuvo lugar por primera vez en Ámsterdam 1928, la que fue ganada por la atleta alemana Lina Radke-Batschauer con un crono de 2.16.8 minutos. Esta prueba fue suprimida para próximas versiones olímpicas en razón del mal estado en que arribaron las participantes a la meta. Su incorporación definitiva al programa olímpico tuvo lugar a partir de los Juegos de Roma 1960.

    En los Juegos Olímpicos de Munich de 1972 se incorporó la carrera de 1.500 metros planos para damas.

    En las carreras de mediofondo la salida de los corredores es en posición de pie, agazapados y sin apoyo de las manos en la pista; la partida se comanda con solo dos voces de mando: “a sus puestos” y “disparo”. En los 800 m se corre la primera curva de la pista por el andarivel sorteado para el corredor.    En los 1.500 metros y distancias superiores se utiliza la “salida en abanico”, es decir, uno al lado de otro, conocida también como “partida a la americana”. Igual que en las pruebas de velocidad, salir antes del disparo significa la descalificación del corredor.

    La prueba de pista de una milla, 1.609,34 metros, que no es una prueba de programas olímpicos, es una especialidad que también pertenece al área del mediofondo y que fue y sigue siendo muy tradicional en la cultura atlética inglesa. El primer hombre en superar la barrera de los cuatro minutos en la carrera de una milla, hazaña que se consideraba casi imposible de lograr por el hombre en la década de los 50 del siglo pasado, fue Roger Bannister de Inglaterra, que el 06 de mayo de 1954, corriendo en la pista de Iffley Road de Oxford, cronometró el tiempo de 3.59.4 minutos en esta distancia, récord que hoy está en poder del atleta de Marruecos Hicham el Guerrouj con un registro de 3.43.13 minutos establecido el 07 de julio de 1999.

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