

La búsqueda del Santo Grial ha sido una empresa acometida por autores y aventureros desde que se originaron las primeras historias en torno al siglo XII. La creencia más popular es que se trata de la copa que utilizó Cristo en la Última Cena para simbolizar su sangre, la misma copa que empleó José de Arimatea para recoger su sangre durante la crucifixión. Debido a su origen, la leyenda sugiere que le concede poderes místicos a la persona que lo posee. Así, se dice que el rey Arturo lo tuvo durante un tiempo; que el Tercer Reich, impulsado por Hitler, lo buscó durante la Segunda Guerra Mundial, y que las expediciones enviadas a buscarlo al Templo de Jerusalén se encontraron con falsos muros, gases tóxicos y cuevas difíciles de alcanzar. El rompecabezas de hipótesis y teorías, los misteriosos personajes empeñados en la búsqueda son tan escandalosos e intrigantes que han cuestionado toda la doctrina cristiana. ¿Demostraría el Santo Grial que Jesús llevó una vida distinta de la que la Historia nos ha hecho creer?
Rennes-le-Château es un pequeño pueblo situado en la cima de una colina de los Pirineos, al sur de Francia. Es un lugar tranquilo, rodeado de viñedos y castillos medievales… El misterio ha permanecido sobre estas montañas como una nube desde hace ochocientos años. Se dice que el Santo Grial (término que procede de Cataluña y el sur de Francia, donde designaba un recipiente de uso doméstico; la primera documentación es una escritura urgelense de 1010, escrita en latín medieval, donde se cita en plural, «gradales»; de ahí derivarían la forma francesa graal, la inglesa grail y la castellana «grial») una de las reliquias más sagradas y veneradas por los cristianos, está enterrada allí. Antaño protegida por un grupo de caballeros templarios que escalaron estas montañas para vigilarlo, jamás lo ha encontrado nadie, ni siquiera hay una prueba fehaciente de que se halla allí, pero existe una teoría y pistas suficientes para hacer que tanto cazadores de tesoros como cristianos y turistas vuelvan repetidamente.
La historia más extendida dice que el Santo Grial es el cáliz que Jesucristo utilizó en la Última Cena para beber el vino que simbolizaba su sangre; de ahí que se creyera que guardaba la verdadera sangre de Cristo. Además, quienes creían que Jesús y María Magdalena tuvieron descendencia pensaban, como narra El código Da Vinci, que el Grial incluso podría tratarse del mismo útero de la Magdalena, ya que se habla de que tuvo una hija con Jesús. También se cree que puede tratarse de la caldera de la abundancia, una antigua leyenda celta cristianizada, o bien de otro objeto como puede ser una bandeja de plata, una espada o el evangelio de san Juan. Mito o realidad, la búsqueda continúa.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand