

Arena en los pasadizos y ganado en los pastos.
Derinkuyu y muchas otras ciudades subterráneas permanecieron ocultas durante mucho tiempo porque algunas galerías y pasadizos habían sido cegados a propósito con arena y piedras al abandonar la ciudad. No se conocen los motivos de tal actuación, sobre todo porque no existe ninguna documentación al respecto. Sin embargo, cabe suponer que esos trabajos eran habituales en un complejo de tales dimensiones.
Se supone que la ciudad fue abandonada y los accesos bloqueados, para poder edificar una nueva ciudad sobre suelo firme sin peligro de que se derrumbara. Esta idea sería comprensible en tanto que, como demuestran los establos subterráneos, los habitantes de Derinkuyu debían desempeñar ciertas actividades al aire libre si querían sobrevivir bajo tierra. El ganado bovino que se criaba en el recinto subterráneo tenía que pastar al aire libre. Ello hace que nos preguntemos ¿por qué un pueblo se tomó la molestia de construir una ciudad bajo tierra?
Por lo tanto, se plantean diversos interrogantes que todavía no han podido ser desvelados: ¿cuál fue el motivo de la construcción subterránea? ¿Cuál era la identidad del pueblo que edificó estos pasadizos y galerías? Y, por último, ¿qué medios se utilizaron para excavar galerías de casi 20 plantas de profundidad y retirar las piedras?
Los hititas
Según los datos de que se dispone en la actualidad, los hititas procedían del Cáucaso, desde donde en el III milenio a.C. emigraron a Anatolia, la parte asiática de la actual Turquía, para mezclarse con los hatti, que habitaban allí. Por motivos que todavía se ignoran, lograron hacerse con el poder en la región y levantar un gran imperio, al que perteneció durante un tiempo gran parte de la Siria actual. El Imperio Hitita fue igual de poderoso que Egipto o Babilonia durante casi un milenio.
El declive del gran Imperio Hitita culminó a principios del siglo XII a.C., después de que la mayoría de las ciudades hititas quedaran destruidas por incendios o asaltos. Algunas tribus siguieron viviendo en el sur o el este del antiguo Imperio durante unos cuantos siglos más, pero su rastro se pierde en el tiempo. Se cree que los grupos que quedaron fueron dominados por los asirios.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand