Puede tocarse hasta el árbol sagrado. ¿Y por qué, entonces, no se puede tocar a la mujer de otro?

Como las nubes cruzan tímidamente montes azules, sea así tu sonrisa, que no se entere nadie.

Amargo es el amor si está oculto como el lirio estrellado que en el campo en verano florece entre malezas.

El pelo negro, cual las bayas de lirio, de la que quiero ¿descansará en el suelo mientras duerme sin mí?

De pie o sentada, da igual, no sé qué hacer.

Mi corazón, aunque yo pise tierra se mueve por el cielo.

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