

Los restos de una mano de Paranthropus boisei –un antiguo pariente de los humanos– de hace 1,5 millones de años han desvelado que estos homínidos tenían una fuerza de agarre similar a la de los gorilas y una precisión como la de los primeros humanos modernos, que les habría permitido fabricar herramientas.
Los fósiles, que han sido analizados por un equipo internacional dirigido por Carrie Mongle, de la Stony Brook University de Nueva York (Estados Unidos), pertenecen a un esqueleto parcial de P. boisei que fue descubierto cerca del lago Turkana (Kenia). Los detalles se han publicado en la revista Nature, informó EFE.
En concreto, las proporciones entre la longitud del pulgar y los dedos indican que el P. boisei tenía una fuerza de agarre o destreza similar a la de los humanos, pero posiblemente sin la precisión del agarre con los dedos.
Por el contrario, otros huesos de la mano se asemejan a los de los gorilas, lo que pudo dar al P. boisei un agarre potente, útil para trepar.
Los hallazgos sugieren que el Paranthropus boisei pudo haber sido capaz de fabricar y utilizar herramientas en cierta medida, mientras que su fuerte agarre pudo haber facilitado el procesamiento manual de los alimentos –como pelar plantas difíciles de comer para eliminar las partes no digeribles–.