

En el mundo del deporte, hay momentos y logros que perduran en el tiempo. Estas hazañas no son solo victorias; son momentos decisivos que han grabado el nombre de atletas en los anales de la historia. Ya sea batiendo récords aparentemente inquebrantables, superando los límites de la resistencia humana o demostrando una destreza inigualable, estos gigantes del deporte han logrado cosas que jamás se olvidarán.
- Babe Didrikson Zaharias
Babe Didrikson Zaharias (1911-1956) es considerada una de las atletas más versátiles y grandes de la historia del deporte mundial, tanto masculina como femenina. Nacida como Mildred Ella Didrikson, destacó en múltiples disciplinas: atletismo, baloncesto, béisbol, golf y muchas más, rompiendo barreras en una época en la que las mujeres enfrentaban fuertes prejuicios en el deporte.
Infancia y apodo
Nació el 26 de junio de 1911 en Port Arthur, Texas (Estados Unidos), hija de inmigrantes noruegos (su padre era marinero y carpintero, su madre patinadora). La familia se mudó a Beaumont cuando ella tenía cuatro años. Desde niña mostró una energía inagotable y talento para el deporte. Jugando béisbol en la calle, bateaba tantos home runs que la apodaron “Babe”, en referencia a la leyenda Babe Ruth. Ella misma afirmaba que su meta era ser “la mejor atleta del mundo”.
Inicios en el deporte: Baloncesto y atletismo
En la secundaria de Beaumont destacó en varios deportes, pero brilló especialmente en baloncesto. Jugó para el equipo semi-profesional Golden Cyclones de Dallas (patrocinado por una compañía de seguros), donde fue nombrada All-American en varias ocasiones y ayudó a ganar títulos nacionales AAU entre 1930 y 1932.
Posteriormente se enfocó en el atletismo. En los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 1932, con solo 21 años, compitió en tres eventos (el máximo permitido entonces para mujeres) y logró:
Oro en lanzamiento de jabalina (récord mundial).
Oro en 80 metros vallas (récord mundial).
Plata en salto de altura (empató el récord mundial, pero le quitaron el oro por su técnica de salto, considerada irregular en ese momento).
Fue la única atleta en la historia olímpica en ganar medallas individuales en carreras, lanzamientos y saltos. Rompió varios récords mundiales y nacionales en atletismo.
Su éxito la convirtió en una figura nacional, aunque enfrentó críticas sexistas y rumores sobre su género debido a su fuerza y habilidades “poco femeninas” para la época. Ella respondía con confianza y humor.
Transición al golf y dominio absoluto
Después de los Juegos, probó otros deportes (softbol, tenis, natación, billar, etc.), pero el golf se convirtió en su gran pasión. Aprendió el juego y rápidamente dominó:
Ganó 82 torneos entre amateurs y profesionales.
Logró una racha impresionante de 13 victorias consecutivas (ella decía 17).
Fue la primera estadounidense en ganar el British Women’s Amateur (1947).
Se convirtió en profesional en 1947 y ganó 10 majors de la LPGA (incluyendo 3 U.S. Women’s Open).
Fue una de las fundadoras de la LPGA (Ladies Professional Golf Association) en 1950, ayudando a profesionalizar y popularizar el golf femenino. Entre 1948 y 1951 fue la que más dinero ganó en el circuito.
Fuente: Leyendas