

Había una fecha que se esperaba con ansiedad en el Liceo y también en la ciudad, la fecha en que se realizaba el Clásico Estudiantil, momento en donde la Escuela Industrial y el Liceo de hombres se enfrentaban en una sana pero dura competencia.
El clásico constaba de tres espacios: el de las barras que ocupaba lasgalerías del sector poniente del estadio municipal por estudiantes de ambos colegios que competían por la entrega de gritos, consignas y cánticos para reafirmar la imagen de sus colegios.
Los colegios se vestían de manera especial y la indumentaria era mejorada con sombrillas hechas de papel pintadas de colores, con juegos de letras en cartones gigantes para enviar mensajes hacia la cancha o las tribunas.
Un gran trabajo y ensayos repetidos para que todo saliera correctamente. Un segundo momento de la competencia, para muchos lo más importante, eran la “copuchas” que eran verdaderas obras de teatro, con personajes vivos que debían desplazarse en el espacio de la cancha de futbol. Este requería de un gran equipo, guionistas, libretistas, músicos, tramoyistas, vestuaristas, maquilladores y narradores, además del equipo de actores conformado por estudiantes del liceo y ayudados por muchachas del Liceo de Niñas o de la Escuela Técnica en el caso de las puestas en escena de la Escuela Industrial.
En la memoria de la ciudad hay grandes nombres, pero también de quienes realzaban estas magnánimas obras. Los más importantes nombres de la cultura de San Fernando estaban presente en ambos establecimientos, puestas en escena que requerían centenares de muchachos y muchachas representando los roles que cada años eran renovados.
La tercera de las competencias era la competencia de futbol y no sé por qué se me viene el nombre del Cachila Pavez como un nombre que trascendió en el tiempo como representante de la divisa roja del Liceo, tal vez porque luego se convertiría en un para docente, cuando aún estábamos en la secundaria. Un nombre que se queda con nosotros, como debería estar el nombre del Lalo Droguett quien tuvo una gran presencia en el fútbol profesional chileno, bueno, el “brujo” y tantos otros.