

Recuerdos
Pelequén, Roma, Antivero, Tinguiririca, Cuesta de Los González, recuerdos gratos de mi adolescencia, el mismo aroma, el mismo paisaje, la misma tierra que me vio nacer, la misma tierra que me vio crecer.
Puente Negro, Las Peñas, Sierras de Bellavista, parajes antiguamente solitarios que encerraban siempre un misterio sobre quiénes eran los dueños.
Hoy el asfalto va cubriendo sus caminos. La casa que construyó mi madre se ve hermosa junto al camino.
Nos cruzamos con caballares que bajan de los cordilleranos pastizales, mañana serán los bovinos y los rebaños de ovejas y caprinos.
Repentinamente un rápido pensamiento premonitorio quizás… mis pupilas no volverán a contemplar estos ríos y cerros cordilleranos, dejando muchos más misterios que develar.