

Melatonina
Llamada por muchos “la hormona de la oscuridad”, es producida por la hipófisis o glándula pineal en el cerebro de los mamíferos, cuyo trabajo diario comienza a la hora del crepúsculo cuando libera al torrente sanguíneo cantidades crecientes de la hormona. Los vasos sanguíneos, el ovario, el sistema gastrointestinal y el cerebro tienen receptores especiales para captar y usar la melatonina. Una de sus influencias importantes está en su efecto en el ciclo sueño-vigilia y si bien no hace dormir, inicia cambios en el organismo que provocan un estado que predispone al sueño, sincronizando la actividad biológica del medio interno con el fotoperíodo. A partir de 1996, luego de la publicación de dos libros exaltaban sus propiedades (The Melatonin Miracle y Melatonin: Your Body’s Natural Wonder Drug), la hormona comenzó a ser recomendada para combatir el envejecimiento al estimular el sistema inmune y reducir el riesgo de cáncer y enfermedad coronaria. Diez años más tarde, los anuncios optimistas comenzaron a ser evaluados con más objetividad, recomendando su uso sólo con una acuciosa prescripción médica. El verdadero papel de la glándula pineal y de su hormona melatonina recién comienza a ser develado, sobre todo en su vinculación con el ritmo circadiano (sueño-vigilia).
Fuente: Diccionario Científico – Sergio Prenafeta J.