

Son los adultos los que deciden darle forma y oficializar el atletismo, deporte que pasa a depender del ‘Football Association of Chile’, también dirigido por los anglosajones que habían traído la práctica desde el Viejo Mundo.
La entidad que le dio vida al balompié fue fundada en el Café Pacifico, el 19 de junio de 1895, en el mismo Valparaíso. Al final de ese año, ésta realizó un torneo atlético en el Valparaíso Sporting Club, donde toman parte los clubes del puerto y localidades vecinas como la Escuela Naval, el Colegio Mac Kay, San Luis de Limache y el Coutts de Viña del Mar.
Este campeonato le da a Chile la primacía como cultor del atletismo en Sudamérica, situándola como la primera nación que se preocupa de que sus ciudadanos cultiven el deporte básico, que es correr y saltar.
La dimensión que adquiere el deporte en Chile se ve reflejada en los primeros Juegos Olímpicos de Verano en 1896, cuando el Barón Pierre de Coubertin insta a los principales países del mundo a realizar los Juegos Olímpicos de la era moderna. Atenas es elegida para el magno evento con la participación de solamente 13 países, representados por 295 deportistas que compiten en diez disciplinas, con un total de 42 pruebas. Chile se hace presente con un atleta: Luis Subercaseaux, quien compite en los 100 metros planos.
Estos antecedentes históricos señalan la importancia que tuvo en Chile la actividad atlética respecto de otras naciones que hoy son potencias en el orbe.
Lentamente, el gusto de jugar al ‘football’ y de correr se asienta en Valparaíso y progresivamente se desplaza a Santiago y a las principales ciudades de Chile. Sobre rutas pedregosas, de muchos accidentes, las calles de adoquines, piedras lisas y polvo, la actividad se promueve como juegos entre las clases altas. Pero pueblo también aprende y lleva estas prácticas físicas a las fiestas del 18 de septiembre y de Año Nuevo al Parque Cousiño, la Quinta Normal y a los hipódromos de la capital.
De la mano del boxeo, del fútbol y otros deportes populares, se llevan a cabo pruebas atléticas, especialmente las carreras de fondo y gran fondo.
Fuente: Ocho Libros Editores