El cuerpo humano contiene aproximadamente 1.5 a 2.5 g de este elemento y la cantidad de ingesta diaria es de 12 a 16 mg. Se encuentra en algunos órganos (hígado, riñón), tejidos (óseo, piel) y fluidos corporales. Es necesario mantener un estado constante de zinc celular, incluso con variaciones en la ingesta de este elemento, con el fin de desarrollar las funciones fisiológicas.  

    El zinc es uno de los oligoelementos más importantes en la nutrición y salud humana ya que desempeña un papel destacado en una serie de procesos metabólicos: es ión estructural en membranas biológicas, en el crecimiento y diferenciación celular, en el sistema inmunológico, en la regulación del ADN y la apoptosis, además, guarda una relación estrecha con la síntesis de ciertas proteínas como la insulina. El papel del zinc en el metabolismo de los carbohidratos es de gran interés por la acción de este sobre la insulina, al punto que la deficiencia del metal se asocia con la reducción en la secreción de otra proteína. Los ostiones y las ostras son los alimentos que más contienen zinc.

Fuente: Diccionario Científico – Sergio Prenafeta J. 

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