“No se ha querido afirmar la primavera”, nos decía mi abuela revolviendo el rescoldo para plantar una tortilla con chicharrones, la que era nuestro desayuno a las seis de la mañana, antes de ir a la escuela.

    Tortilla pelá nomás y con un tazón de tecito de tetera, con canela y un tizoncito revolcado en el azúcar, que quedaba con un gustito imborrable a caramelo,

    Hacía un poco de frio en la mañana, el sol no apareció esa mañana…Taba cubierto de “ñieblina”, que mojaba como si estuviera lloviendo.

– Le quedó buena la tortilla abuelita ¿me puedo llevar un pedacito pa la escuela?

– Si, todo lo que se hace con cariño queda bueno; lleva nomás.

    La escuela estaba re lejos y teníamos que caminar como una hora y media, por la tierra, que ese día estaba bien mojada, parece que la “ñieblina” duró toda la noche. En el camino, rumbo a la escuela, nos íbamos juntando con los chiquillos y chiquillas y hacíamos un lote grande.

    Me entretenía en el camino, casi siempre veíamos algún conejo arrancar despavorido o un jote revoloteando sobre nuestras cabezas., cada uno llevaba una varilla de sauce o coligüe pa espantar a los animales que nos podían atacar (solo era nuestra imaginación).

    El camino, en partes estaba rodeado de árboles gigantes, álamos que subían hasta el cielo. En esa parte la humedad era mayor…Mucha sombra.

Podíamos ver una pequeña lucecita del sol, que se dejaba ver tenue por entre la “ñieblina”, la primavera es así; más ratito el sol va a quemar las nubes y calentará más que las remiercales.

    Vamos todos abrigados, pero a medida que vamos caminando calentamos el cuerpo y nos vamos sacando gorros y bufandas, primero, y luego la parka o la chomba…Algunas chiquillas van con ponchos que les tejieron sus mamás.

Queda poco pa llegar a la escuela, el profesor nos tendrá un bracero en la sala y leche en una tetera gigante. todos los días el profesor prende el carbón y calienta la leche. Antes de empezar la clase tomamos de nuevo desayuno, yo le regalé mi trozo de tortilla al profesor, una chiquilla que me gusta, me da un pedacito de queque.

    Me gusta venir a la escuela, aprendo y veo a los chiquillos. En el recreo jugamos a las naciones, el profesor no nos deja jugar a la pelota, porque no pueden participar las cabras. 

    En las naciones hacemos equipos de cinco por lado. Somos diez los alumnos de la escuela, yo estoy en quinto básico, somos tres de quinto, una de séptimo y dos del sexto, la perlita está en cuarto con el Benja. Los más chiquititos de segundo son el Lalito y la Toyita…Ellos también juegan a las naciones, no los quemamos.

    El profesor nos enseña de todo, el otro día nos enseñó a los más grandes a hacer una honda y pusimos unas ramas de espino pa achuntarles. Soy malo, tengo mala “chuntería”, pero voy a tratar de aprender. A lo mejor en el camino puedo cazar algún pájaro pa llevar a la casa y lo “comimos” entre todos.

    Cuando grande quiero ser profesor, pero es solo un sueño. Voy a tener que trabajar con mi papá (ya seré hombrecito en un par de años) y dice mi papá que los hombres deben trabajar pa traer el pan pa la casa. Yo me quedo colgao poh, ¡Si el pan lo hace mi abuelita!

A la hora de almuerzo vienen unas tías de por aquí cerca y nos traen almuerzo, hoy tocó papas con chuchoca, le pusieron un poquito de color encima y de ensalada trajeron cebolla en escabeche. El Lalito y la Toyita no comen cebolla, les da güacala y me la regalaron, yo le di un poquito a la chiquilla que me gusta.

    La chiquilla que me gusta está en mí mismo curso, se sienta delante mío, en la primera fila, pa poder ver bien porque dice que de lejos no ve. Me contó que pal verano la van a llevar al pueblo pa que le pongan lentes…Jajajajaja ella no quiere, dice que se va a ver fea. Yo pa mis adentros digo, que la amaré con lentes o sin lentes pa toda la vida…trabajaré pa llevarle el pan y cebolla en escabeche.

   El profesor nos dice que nos podemos ir, tenemos que caminar “güen” trecho pa llegar a la casa, pero estoy acostumbrado. Salió el sol, nos vamos a achicharrar de calor.

    En el verano pasado vinieron unos primos de Santiago y el Pepe me regaló su bicicleta, pero no voy en ella a la escuela, porque no podría caminar junto a los chiquillos y tampoco junto a la chiquilla que me gusta…Prefiero caminar.

    Tarea pa la casa una composición sobre: “Qué me gustaría ser cuando grande”.

    Voy a escribir cualquier cosa menos la verdad. A mí me gustaría casarme y tener hijos con la chiquilla que me gusta, pero ese es un secreto mío. Voy a escribir que quiero ser profesor.

Scroll al inicio