

Al parecer, hay gente que es capaz de proyectar, sólo mediante la fuerza de su pensamiento, imágenes, ideas o sentimientos sobre una película virgen, y que después son visibles. ¿Qué leyes de la naturaleza hay tras fenómenos psíquicos como el de la fotografía mental? Se trata de unas leyes que, pese a todos los avances revolucionarios en las diferentes ciencias, permanecen hasta ahora ocultas.
Las fotografías mentales son psicógenas, es decir, imágenes producidas con el pensamiento que se hacen realidad gracias a un gran poder de concentración o de aguzamiento de los sentidos, o fruto de una acentuada fantasía. Hay gente que ve la imagen de su pensamiento como un objeto ante sí. Si se tratara de una persona, podría incluso volverse real por intervención de las fuerzas de interacción con el médium. Lo que primero es imagen mental, resultará más o menos compacto según la fuerza espiritual que fluya en la imagen. Como en realidad no son pensamientos que se reproducen (“fotografía mental” es una traducción prestada que se apoya en el concepto inglés thoughtography), sino imágenes de la fantasía, la expresión elegida no es del todo correcta; se trata además de un fenómeno psicoquinético.
En círculos parapsicológicos se considera al psiquiatra y parapsicólogo Jule Eisenbud (1908-1999) pionero de la fotografía mental o psicofotografía. En su libro de 1975 describe los espectaculares experimentos que llevó a cabo con Ted Serios, un portero de hotel de Denver, Colorado, que tenía la facultad de grabar sus pensamientos orientando una cámara hacia su cara. Muchas fotos mostraban sólo su rostro concentrado, pero otras eran realmente sorprendentes: aparecían personalidades famosas o monumentos en los que él se había concentrado previamente. De un modo u otro, era capaz de plasmarlos en la película.
El doctor Eisenbud y otros científicos examinaron a nivel médico a Serios sin obtener resultado alguno. Se examinó y controló detalladamente su cuerpo y su entorno, para encontrar posibles indicios de fraude, pero tampoco se consiguió ningún resultado. El caso se tuvo que valorar como fenómeno parapsicológico auténtico, uno de los más sorprendentes de toda la investigación psicológica.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand