

El final de la Alquimia. Se puede demostrar la existencia de sociedades alquimistas hasta bien entrado el siglo XIX. Aunque en el siglo xx todavía quedaban algunos grupos que utilizaban la alquimia con diferentes finalidades, los principales conocimientos pasaron a formar parte de otras ramas de la ciencia, como la física, las matemáticas, la química, la biología, la medicina, la teología o la filosofía. Los descubrimientos básicos en los mencionados ámbitos, por ejemplo, la enunciación del sistema periódico de los elementos por parte de Dimitri Mendeléiev (1834-1907) y Lothar Meyer (1830-1895) en 1869, provocaron que muchos principios de la alquimia quedaran caducos. Teniendo en cuenta el estado actual de la ciencia y la técnica, muchos esfuerzos o conclusiones de los alquimistas resultan cuando menos cuestionables. Todo eso ha conducido a que posteriormente se presentara a la mayoría de los alquimistas rodeados de una aureola más bien turbia.
En la actualidad el concepto de «alquimia» se identifica con las tenebrosas ideas de la sombría Edad Media. Probablemente las descripciones de los oscuros experimentos, así como también los puntos de conexión con la religión, la magia y la astrología, provocaron que la gente, después de la época de la Ilustración, se distanciara cada vez más de aquella preciencia. Sin embargo, no se puede pasar por alto que, aun cuando la búsqueda de la piedra filosofal ha sido hasta ahora infructuosa, muchos conocimientos de otras ciencias de la naturaleza deben algo a la alquimia.
Enigmas de la Humanidad – H. Genzmer / U. Hellenbrand